La infancia en estos tiempos
Autora
Lic. Ada Beatriz Fragoza
Psicologa
Diplomatura en Neuropsicología Integral
Coordinadora
www-psicocent.com.ar
Los niñ@s en la contemporaneidad han dejado de ser la representación de la inocencia, la esperanza y la alegría, para ser iconos de la miseria, el abandono, la indiferencia y la violencia mas descarnada de finales de siglo pasado y principios de este.
Una infancia que se le dedica desde lo sociojurídico - dando cuenta de un avance histórico- las convenciones internacionales, las leyes de infancia nacionales, provinciales y programas gubernamentales de todo tipo, lo que es significativo y relevante, pero no sucede así desde las acciones y creación de recursos y dispositivos para intervenir a nivel global con la urgencia que la problemática demanda.
Pero cuando tenemos en nuestras manos trabajos estadísticos de organismos internacionales que están evaluando este fenómeno sobre cuantos niñ@s en el mundo están bajo la línea de la pobreza , nos trae la cuestión del concepto freudiano de lo siniestro transformado en maravilloso, como aquello que deja develado la cuestión de lo perverso ( Freud, 1919) , encarnado por las políticas , economías y ciudadanos con ejercicio de responsabilidad en el poder declamando desde los discursos la intención y el compromiso de resolver las problemáticas sociales y el vacío e indignación social cuando solo se ven meros planes o ayudas en las asignaciones familiares, sin tomar medidas de fondo que tiendan a terminar con la pobreza , la indigencia y la exclusión de los niñ@s .
Por otro lado el interrogante que surge cuando observamos a los que tienen rápido y fluido acceso a la oportunidad de educación, salud y respeto a los derechos fundamentales, si como humanos y ciudadanos ejerciendo civilidad, ¿ pueden soportar esta realidad, sin un mínimo de sencibilización social que les genere una actitud de movimiento comunitario?
Pero la respuesta casi automática de muchos es : " no es a la responsabilidad individual que le cabe plantearse estas temáticas…" y mientras tanto siguen muriendo niñ@as en manos de su propio destino fatal, como es nacer en determinados continentes, en determinados estamentos sociales como los excluidos, marginales, desplazados o simplemente pobres ni nuevos ni viejos solo pobres, donde solo la palabra nos habla de la muerte anunciada, la propia y la ajena.
Esta violencia social, humana y afectiva deja en evidencia lo que está pasando en el planeta, incluida la naturaleza y sus revelaciones profundas como son los tzunamis, terremotos, lluvias interminables, todo hace a un interrogante profundo y revelador.
Este exceso que turba las seguridades de las ciudades y sus servicios, la vulnerabilidad que sobreviene al desmantelamiento de todas las seguridades que se construyen en cada nación, deja a la luz la incertidumbre, la que se niega a diario con la ilusión del orden y las certezas, nada mas lejano de nuestra realidad cotidiana, humana y natural.
Derribando esto de: todo funciona de una forma automàtica y sobre rieles "para siempre" - fantasía de perpetuidad- y requiriendo hoy este hacerse cargo desde algún lugar del compromiso ciudadano para no sumar a la impunidad silenciosa del hambre que atraviesa toda la infancia de los países mas pobres como una pandemia contemporánea.
Aquí entonces sobreviene otro interrogante más, que nace imperiosamente ante esta realidad ¿para quienes se construye este mundo? , que al mismo tiempo se destruye desde un paradigma negador, narcisista y de mirada hacia adentro.
Para quienes será este planeta, si nuestra infancia esta dañada por la desnutrición de madres adultas y / o adolescentes que están mal alimentadas, y a veces con un abuso de sustancias - ( el paco ) que afecta en forma directa el neurodesarrollo del bebe por nacer, su desarrollo post natal, por no recibir la estimulación, la nutrición y la asistencia en salud, vacunas, controles médicos y vínculos de contención afectiva y redes sociales que otorguen la dignidad social que se requiere para que no exista la violencia de la inequidad.
O sea emerge de estas variables ausentes - la proteccion integral al infante - en forma regular y sostenida, el hambre biológico y el emocional los que están en un grito profundo , alimento y amor , ambos sin estar presentes, por lo que el daño de la constitución psicosocial del sujeto por desarrollar es una espera fatal y de profesia autocumplida
El amor, la protección y los derechos, no pueden estar presentes en estados donde la violencia social es una vedette constante , donde por otro lado aparece en grupos más reducidos, los excesos que otorga el dinero por un lado y niñ@s que no tienen limite en su demanda, por la ausencia de adultos que puedan decir un no organizador, dejando a niñ@s librados a la impulsión que lo invade y dejando un yo debilitado, vulnerado y a veces desbastado cuando ya la demanda y vacio llega en la adolescencia al debut del abuso de sustancias.
Cuando se intenta buscar los culpables de lo que le sucede a los jóvenes que son adictos hasta perder la existencia , otros de delinquir con armas, asesinar con las mismas, con un auto, una moto, sin aparecer un solo momento de amor a la vida o al semejante, da comienzo un largo recorrido de depositaciones de la responsabilidad en la dilución , crisis y mutación de la familia nuclear y a ciertas libertades del orden de elección sexual.
La familia parece que se le ha otorgado en forma masiva todos los valores para sostener una comunidad y esto lo que evidencia es un pensamiento lineal, en el que muchos adhieren y piensan que esta es una causal directa de este caos social y afectivo.
Pero esta es una visión focal, hace que se generen hipótesis pobres, dado que los acontecimientos psicosociales, se producen por una multiplicidad de factores y causas que hacen que la matriz fundamental y constituyente de una comunidad, entre en el proceso de dilución de la red de lazos.
El paradigma del pensamiento complejo o de la complejidad nos otorga una mirada que facilita el ir mas allá de las metáforas y los constructos y por ende de depositar en la familia los malestares sociales individual, humano y como sujeto con destino social , y también tomando en cuenta que es necesario resolver.
El conocimiento tal cual lo hemos interiorizado es necesario que sea interpelado y para esto reflexionar en forma multidimensional hace a la diferencia y sin dejar de lado la complejidad, el contexto y con una percepción global.( Morin , Edgar )
Por lo tanto si de familia, sociedad y dialéctica de cambio constante se trata, y de puntos de inflexión que provocan esos cambios, aparece el cuestionamiento de los factores relevantes en los tiempos pasados y aun presentes aunque en crisis, como son los del orden del imperio de la cultura del narcisismo , que han generado egos, miedos, poderes, manipulaciones, vacíos, depresiones, cosificación y aislacionismo afectivo.
Los malestares de nuestra cultura contemporánea ponen es escena los pánicos, los espectros bipolares, la depresión en todas sus variantes, los males de la infancia de hoy : ADD, las compulsiones, los trastornos por impulso, los trastornos obsesivos, las compulsiones.
Los manuales psiquiátricos no hacen más que determinar para evaluación diagnóstica los indicadores que deben estar presentes para dar lugar a la presencia de un trastorno x en la infancia o adolescencia, pero si bien el diagnostico permite y facilita las puertas de entrada al abordaje, a la elección de herramientas y del tipo de tratamiento adecuado.
Por lo tanto no dejar afuera a los factores sociales culturales, se hace imprescindible porque son los generadores y causales de una forma de malestar afectivo, social y psíquico y subjetivado en cada tipo de familia, sus vínculos y los sujetos del mismo.
Por lo cual el llamado en este cambio está puesto para los profesionales de la salud integral, los educadores, los actores jurídicos y forenses : para comprender, decodificar y otorgar sentido al sufrimiento y es necesario que puedan intervenir desde una mirada que incluye al ciudadano en un trinomio según el pensamiento incluyente-global como el de Morin, Edgar " … somos, especie, individuos y sociedad al mismo tiempo…" lo cual propone la integración, la muldiversidad y la multidimensionalidad.de todas las variables que hacen al mundo humano
1 . En Estocolmo en los años 1918-20 la mortalidad de los niños de 1 a 11 meses de edad era 8,5 veces, más alta en la población de más bajos recursos que en la social de mayores ingresos. La mortalidad fetal y neofetal era 2,5 más alta en la primera con relación a la segunda. Hoy en Estocolmo no hay diferencias en los índices señalados, entre las distintas clases sociales. ¿No es acaso este el mejor indicador del progreso de una nación?.
Varios países en América Latina tienen hoy índices de mortalidad infantil entre 10 y 70 por mil nacidos vivos. No es aventurado afirmar que en esos promedios hay grupos sociales con índices de 5 a 10 por mil, y grupos marginales con índices de 150 a 200 por mil que constituyen diferencias extremamente grandes.
Fundacionbengoapublicaciones http://www.fundacionbengoa.org/anales_2008_21_2/hambre_america_latina.asp
2.Sigmund Freíd, CIX. LO SINIESTRO (*) 1919 Lo siniestro "… lo siniestro sería aquella suerte de espantoso que afecta las cosas conocidas…" http://www.librosgratisweb.com/html/freud-sigmund/lo-siniestro/index.htm
3.Rene Spitz, es quien habla de estos conceptos y es retomado y resignificado por la neuropsicología dinámica integral para sostener una mirada, en el infante y de los daños, en forma global o biopsicosocial ( Dra. Alicia Risueño- Dr. Max Colombo - Posgrado Universidad Kennedy .
4. Edgar Morin, Paradigma de la complejidad, pensamiento complejo,
www.multidiversidadreal.org. Los 7 saberes para la educación del futuro, Edgar Morin afirma: "… hay que aprender a navegar en la incertidumbre entre archipiélagos de certeza ---" www.multidiversidadreal.org.
5. Christopher Lasch, La cultura del narcisismo, editorial Andres Bello
6. Edgar, Morin, Los 7 saberes para la educación del futuro