La medida de un análisis
"No poner como meta del análisis su abreviación, sino su profundización"
Sigmund Freud. Análisis terminable e interminable
Jairo Gallo Acosta*
Resumen
El psicoanálisis no es una práctica que se pueda medir, y menos con las mediciones de las prácticas científicas actuales. El problema también se plantea dentro de la conveniencia de medir (en tiempo y duración) las sesiones dentro de un proceso analítico, y cómo esta duración toca la misma formación de los futuros practicantes psi cuando a ellos mismos les tocaría pasar por este proceso desde una postura ética.
Palabras claves: Psicología, psicoterapia, sujeto, subjetividad, medición.
Cómo se puedes saber cuál es la medida de una psicoterapia, es decir, su duración, e incluso hasta su precio. No hay en el psicoanálisis análisis estándares, intervenciones estándares ni siquiera o interpretaciones estándares para desafortuna de aquellos que todo lo quieren saber por anticipado.
La duración de un proceso psicoanalítico se define a la medida del caso, tomando en cuenta la particularidad del sujeto, no hay una estandarización de la duración de la cura y del desarrollo de las sesiones. No se persigue la aplicación de una norma sino el acuerdo del sujeto consigo mismo, esto directamente no entra en choque con los diferentes espacios sociales de intervención pero si deja confrontaciones cuando lo que se persigue es una estandarización regulada por las leyes del mercado, leyes que conducen a ser eficaces, eficientes y efectivos, estas tres "e" no se directamente a los efectos sobre el consultante sino casi siempre para el sistema de atención, es decir, eficaces, efectivos y eficientes para el sistema.
Sobre la eficacia, hay tratamientos o intervenciones que ni siquiera son del campo Psi o de la salud que resultan eficaces, ente ellos podemos contar con la brujería y cierta prácticas esotéricas o religiosas. La conveniencia del tratamiento parte de otras preguntas como si ¿es conveniente un tratamiento psicoterapéutico para todas las personas, entre esas la de un futuro psicólogo?, y segunda, ¿debe tener una duración corta o prolongada?
Sobre la primera pregunta, habría que preguntarse ¿para qué?, desde el psicoanálisis esa pregunta tiene y es pertinente ya que hace parte de su ética, nos dice Freud en "consejos al médico sobre el tratamiento psicoanalítico lo siguiente:
"quien como analista haya desdeñado la precaución del análisis propio, no sólo se verá castigado por su incapacidad para aprender de sus enfermos más allá de cierto límite, sino que también correrá un riesgo más serio, que puede llegar a convertirse en un peligro para otros. Con facilidad caerá en la tentación de proyectar sobre la ciencia, como teoría de validez universal, lo que en una sorda percepción de sí mismo discierna sobre las propiedades de su persona propia; arrojará el descrédito sobre el método psicoanalítico e inducirá a error a los inexpertos" (Freud, 1992)
Este análisis personal - que no debe confundirse con un autoanálisis - hace parte de un trípode donde se anudan la supervisión de casos y por supuesto la formación teórica, que no sólo abarca el estudio de los conceptos teóricos y clínicos del psicoanálisis sino otros aspectos, pero dejemos otra vez hablar al maestro:
"Si algún día se fundara una escuela superior psicoanalítica -cosa que hoy puede sonar fantástica-, debería enseñarse en ella mucho de lo que también se aprende en la facultad de medicina: junto a la psicología de lo profundo, que siempre sería lo esencial, una introducción a la biología, los conocimientos de la vida sexual con la máxima extensión posible, una familiarización con los cuadros clínicos de la psiquiatría. Pero, por otro lado, la enseñanza analítica abarcaría disciplinas ajenas al médico y con las que él no tiene trato en su actividad: historia de la cultura, mitología, psicología de la religión y ciencia de la literatura. Sin una buena orientación en estos campos, el analista quedaría inerme frente a gran parte de su material" (Freud, 1992)
Freud en este mismo artículo señala:
"Sí los representantes de las diversas ciencias del espíritu han de aprender el psicoanálisis a fin de aplicar sus métodos y puntos de vista a su material, no les bastará atenerse a los resultados que se consignan en la bibliografía analítica. Se verán precisados a comprender el análisis por el único camino practicable: sometiéndose ellos mismos a un análisis" (Freud, 1992)
Sobre la duración, se puede traer esa pregunta una investigación sobre la duración de la psicoterapia psicoanalítica en un hospital universitario, "hospital clínicas" llamada "relación dosis/efecto de los tratamientos psicoterapéuticos en el Hospital clínicas". En esta se analizaron 55 casos que se distribuyeron en tres grupos, el primer grupo los tratamientos que duraron menos de 24 meses, el segundo grupo tratamientos que duraron entre 24 y 47 meses y el tercer grupo tratamientos que duraron más de 48 meses. Los resultados que se encontraron fueron que el total de los pacientes del grupo 3 (93%) resolvieron los problemas por los cuales buscaron psicoterapia (sentirse tenso, ansiosos, depresivo, y rabioso, baja autoestima, sentirse rabioso, no entenderse a sí mismo). El 80 % de los grupos 2 y 3 manifestó sentirse mejor, frente al 25 % del grupo 1.
Dentro de las variables al diseño terapéutico El diagnóstico psico-dinámico evaluado al comienzo por el psicoterapeuta muestra que: A menor duración de la psicoterapia aparecen más frecuentemente: "repertorio de defensas" estereotipado y reducido; "control de impulsos" inadecuado, tolerancia a la ansiedad y frustración" inadecuada, escasa motivación" en casi la mitad de los procesos.
A mayor duración de la psicoterapia: aumenta el porcentaje de "regulación de la autoestima" adecuada, aumenta la cantidad de casos que cuentan con "motivación para el tratamiento" y "capacidad de insight", aumenta el "acuerdo entre paciente y terapeutas sobre las demandas y expectativas" respecto del tratamiento y la "conexión emocional" con el paciente.
De las principales conclusiones destacamos que a mayor duración de la psicoterapia: Los usuarios resuelven más los problemas que motivaron su consulta, se sienten considerablemente mejor y presentan mejoría clínica. Mayor es el grado de motivación para el tratamiento y mayor es la capacidad de insight, el acuerdo entre paciente y terapeuta y la
conexión emocional con el paciente. Mayor es la proporción de pacientes que están bajo atención médica al comenzar la psicoterapia y menor la consulta previa con profesionales de salud mental.
Aparte de esta investigación, fue difícil encontrar otras investigaciones que hablaran de la duración de un tratamiento psicoterapéutico no sólo en Latinoamérica sino en Colombia, y más cuando en este país no existe una tradición para asistir a una psicoterapia, ni siquiera entre los mismo psicólogos, y es por eso que es muy difícil encontrar dentro de los programas de psicología, es más, en la actualidad existen psicólogos haciendo psicoterapia sin haber pasado por un proceso psicoterapéutico, excusándose por "no tener nada" "sentirse bien" o "no necesitar ningún tratamiento" , la pregunta que surge es ¿cómo establecieron ese grado de bienestar, satisfacción o salud mental?, porque en las universidades y programas de piscología no se establecen cátedras cuyo objetivo sea establecer "estados saludables", y el simple hecho de cursar materias o asignaturas no consigue un análisis o reflexión sobre cada uno y nuestras problemáticas, por mucho logran abordarlas superficialmente.
El psicoanálisis o es una práctica que se pueda aprender dentro de un currículo solamente, o dentro de un conjunto de conocimientos científicos sobre el alma, esto es, una psicología. Olvidando como nos decía Lacan en el seminario la angustia que hay epistemes que no son suficientes para aprehender un saber ligado con el alma o el espíritu.
"La meta y la paradoja del Menón es mostrarnos que la episteme, el saber ligado por una coherencia formal, no abarca todo el campo de la experiencia humana, y en particular que no hay una episteme de aquello que realiza la perfección, la areté de esa experiencia. (...) Lo que Sócrates pone de relieve es, exactamente, que no hay episteme de la virtud y, muy precisamente, de lo que conforma la virtud esencial -tanto para nosotros como para los Antiguos-, la virtud política (...). Los practicantes excelentes (...), actúan en el grado más elevado de la acción, el gobierno político, en función de una ortodoxia, que sólo se define por lo siguiente: lo verdadero que hay en ella no es aprehensible por un saber ligado" (Lacan, 2006)
Lo que se descubre en el análisis está en otro nivel, a nivel de la orthodoxa" (Lacan, 2006) a nivel de una experiencia no aprehensible por la episteme de la razón o la ciencia que defiende esa razón. Entre esas ciencias se encuentra la psicología -con pretensiones científicas - que a su vez como dice Foucault en una entrevista realizada por Alain Badiou a Miche Foucault en 1965 dice sobre este aspecto científico y de práctica económica que en ese momento era evidente en la psicología.
"En resumen, todo lo que se llama, por oposición al psicoanálisis, la psicología teórica o la psicología de laboratorio. Bueno, me parece precisamente que esta psicología es la menos teórica que se pueda imaginar. Quiero decir que no hay ciertamente entre la teoría y la práctica freudianas la distinción que se ha querido creer durante un cierto número de años. La práctica y la teoría freudianas no son sino una y la misma cosa. En cambio, la dicha psicología teórica me parece terriblemente práctica. Lo que quiero decir es esto: como las relaciones de producción han cambiado entre el siglo XIX y el siglo XX, y como el hombre ha aparecido no siendo simplemente productor sino ahora consumidor, me parece que en esta aparición del consumismo por un lado como hecho económico esencial y luego en el juego que se ha producido en las relaciones de producción, se ha liberado un espacio dentro del cual un cierto número de prácticas han devenido posibles. La psicología de las aptitudes y la psicología de las necesidades me parecen la una y la otra habitar muy bien al interior de estas nuevas prácticas económicas y yo creo que toda la psicología a partir del momento en el que ella no es psicología del inconsciente, es decir a partir del momento en el que ella no es psicoanálisis, es forzosamente una psicología de tipo económico" (Foucault, 1965).
¿Psicología de tipo económica? al parecer Foucault a lo que se refiere es una psicología práctica, una psicología a- teórica , una psicología al servicio de la economía de consumo, en este último punto hay que detenerse, sobre todo cuando George Canguilhem ya había denunciado en su texto titulado ¿qué es la psicología? lo mismo, que la psicología se presentaba como: Una filosofía sin rigor. Una ética sin exigencia y una medicina sin control (Canguilhem, 1956).
Así que toca plantear una psicología con rigor teórico, suena obvio, pero la psicología en la actualidad no apela a ese rigor, incluso algunos psicólogos se vanaglorian de su "practicidad" y la exclusión de una teoría (lo que hace perder tiempo), es decir, una ética sin exigencia, eso la convierte en una práctica si control que quiere controlar todo, incluido al sujeto y su subjetividad, aquello que lo hace incontrolable.
El psicoanálisis si apuesta por ese sujeto, a pesar que siga siendo excluido por una ciencia ideológica e imperante actual, una ciencia que sólo apuesta por una psicología que sirva a la economía de consumo que al final se terminará consumiendo a sí misma.
Es por eso que el psicoanálisis desde esta perspectiva es una opción que también desde la psicología social se puede proponer, una psicología que se interese más por los lazos sociales que establecen los sujetos que por los intereses del consumo. Todo esto sostenido por una teoría rigurosa y una práctica ética exigente sin mediciones o controles que tampoco conduzca a controlar o medir, prácticas que sirven a las lógicas económicas y capitalistas de la eficiencia, efectividad y eficacia.
Para terminar una frase de Freud
"Detengámonos un momento para asegurar al analista nuestra simpatía sincera por tener que cumplir él con tan difíciles requisitos en el ejercicio de su actividad. Y hasta pareciera que analizar sería la tercera de aquellas profesiones "imposibles" en que se puede dar anticipadamente por cierta la insuficiencia del resultado. Las otras dos, ya de antiguo consabidas, son el educar y el gobernar. No puede pedirse, es evidente, que el futuro analista sea un hombre perfecto antes de empeñarse en el análisis, esto es, que sólo abracen esa profesión personas de tan alto y tan raro acabamiento. Entonces, ¿dónde y cómo adquiriría el pobre diablo aquella aptitud ideal que le hace falta en su profesión? La respuesta rezará: en el análisis propio, con el que comienza su preparación para su actividad futura." (Freud, 1992)
Notas
* Graduado de psicología y Magister en Psicoanálisis, Doctorando en Ciencias Sociales y Humanas. Director de la revista Psique y sociedad.
Canguilhem, G (1956) ¿qué es la psicología?, tomado de http://www.geomundos.com/salud/psicosocial/que-es-la-psicologia----por-georges-canguilhem_doc_8128.html
Foucault, M (1965) Filosofía y Psicología, entrevista de Alain Badiou, tomado de http://www.philosophia.cl/entrevistas/badiou.htm
Freud, S (1992) Consejos al médico sobre el tratamiento psicoanalítico. En: Obras Completas. Amorrortu. Buenos Aires. 1912.
______ (1992) Pueden los legos ejercer el análisis. En: Obras Completas. Amorrortu. Buenos Aires. 1926.
______ (1992) Análisis interminable y terminable. En: Obras Completas. Amorrortu. Buenos Aires. 1973.
Lacan, J (2006) Seminario libro 10. La Angustia. Buenos Aires, Paidos.