¿Un nuevo siglo, un nuevo joven?
Ma. Esperanza Rojas Casas
La pregunta que titula este artículo se convirtió en el sentido del Estado del arte que se elaboró en el marco de la investigación formativa a desarrollar en las aulas de la universidad. Los vínculos del joven como actor social, sus maneras de estar en el mundo, sus expresiones, sus lenguajes, entre otros; dieron sentido a la línea de investigación "Jóvenes y vínculo social" del programa de psicología de la Universidad Cooperativa en Bogotá, quien se ocupó de revisar en un lapso de tiempo lo que se dijo de él en la ciudad de Bogotá, desde la perspectiva del investigador.
Este proceso sólo contempló un período de tiempo entre los años 2000 a 2005, lapso suficiente para revisar lo que se haya producido en el primer lustro del siglo.
Con la pregunta ¿Un nuevo siglo, un nuevo joven? Se buscaba indagar en los documentos si con el paso del siglo, sin con el comienzo de una etapa donde se hacen balances y proyecciones, había un nuevo joven, un joven marcado por esta etapa de tiempo, un joven diferente al visto antes del nuevo milenio, desde el punto de vista de sujeto social. Al terminar el proceso se encontró a un investigador quien le ha estudiado, quien se ha aproximado a su mundo, a su manera de estar en el mundo. En general, acá se plasma el análisis de textos escritos que han pasado por la pluma de quien se pregunta por el sujeto joven, o de la experticia del investigador que se ha hecho una apuesta personal para indagar por su manera de construir la realidad, su realidad.
Un estado del arte indaga por la producción de conocimiento y por las lógicas del investigador. Ha sido una breve búsqueda de la producción del conocimiento de la dimensión social de la juventud. Como diría Serrano (2003), la búsqueda de la producción de un saber dónde el joven es el sujeto del conocimiento, por lo tanto no se apunta al conocimiento "verdadero", porque esta producción es una práctica cultural e históricamente ubicada.
Joven, sujeto social
El énfasis que se hizo en este proceso, fue la búsqueda del joven desde la perspectiva social. La noción de adolescencia es de principios del siglo XX, relacionada ella con los cambios biológicos, descontrol del período juvenil que es reorganizado por los ciclos vitales y los grados escolares, según la economía de ese momento. Adolescencia etimológicamente procede del latín, del verbo adolescere y significa el que sufre de algo o falta de algo. De allí, se derivan no solo prácticas, sino concepciones sobre el joven y la "intervención" que asumen ciertas disciplinas para con él.
Supuestamente, afirma Serrano, la realidad está hecha de antemano para ser comprendida, pero en realidad, del joven que se habla es de quien habla el investigador; por esto los discursos construyen lo que se entiende como joven.
Siguiendo a este investigador; los primeros estudios de juventud hechos por la Sociología se enfocaron sobre el ajuste o no del joven al funcionamiento social en las subculturas por ejemplo y la adaptación o no a éstas. La Antropología observa la particularidad o universalidad del fenómeno en otras culturas revisando la organización de los grupos de edad y los relevos generacionales.
En el siglo XX, la investigación se vuelve un discurso de control con una lectura proveniente del adulto sobre el acomodo o no del joven con el mundo social.
En el estado del arte se encontraron textos con diferentes referentes de tipo sociodemográfico, desde la psicología del desarrollo, acercamientos culturales o unos pocos de tipo reflexivo hechos por los propios jóvenes; investigaciones hechas por otros y que se tomaron acá bajo una lupa respetuosa con el ánimo de conocer el interés por investigar sobre el joven.
En "Significados construidos en torno al trastorno alimenticio de Anorexia nerviosa, en tres mujeres jóvenes entre los 20 y 25 años de edad, de estratos 5 y 6 de Bogotá, que han experimentado el trastorno", el investigador encuentra un joven que parte de su vivencia singular, comprende el problema del trastorno alimenticio a partir de modelos sociales o eventos familiares que hacen parte de un quehacer social, es decir cada uno de los jóvenes establece su verdad de acuerdo a sus interacciones, familiares y sociales.
Cada joven desde su subjetividad narra la comprensión de aquello que nombra como anorexia, y se identifica y se comprende desde estas narraciones singulares.
La juventud, como un estadio de la vida bien definido, forma parte de nuestras categorías de sentido común, dice Martin (2005); sin embargo, no es algo tan evidente: basta recordar las luchas cotidianas por definirse y por definir a los demás como joven o viejo, o el hecho de que a la misma edad uno puede ser joven en un ámbito y viejo en otro.
En las investigaciones, se encuentran pocos trabajos que contemplen concepciones de juventud de un sujeto que ocupa un espacio importante en la sociedad, como sujeto social; y son más comunes las que incluyen conceptos de madurez que tradicionalmente le han puesto en un lugar de desconocimiento, que invalidan sus posturas, sus concepciones de vida, sus formas de estar en el mundo.
El joven global hoy
Si en los años 90, cúspide de las investigaciones y textos sobre juventud, debido a la avalancha de casos de jóvenes identificados como asesinos en las principales ciudades del país, los llamados sicarios, y que alertó a las autoridades para la investigación, la atención y la prevención; hoy es la avalancha de la globalización, globalización de la economía, de las comunicaciones, de la política y demás. De ese entonces surgió la Política Nacional de Juventud con la Reforma Constitucional del año 91.
De otra parte, los nuevos desarrollos académicos con la Psicología de la educación, la medicina con los centros de atención a adolescentes y en la segunda mitad de la década de los 80 y primeros de los 90, la academia centrada en estudios sobre comunicación, cultura y consumos mediáticos; definen un joven en particular.
Con la formación de pandillas urbanas y la irrupción de las culturas juveniles a finales del siglo XX con grupos, bandas y barras, fue la manera que el joven se hizo "visible" frente al adulto, especialmente en la ciudad; lo que permitió nuevos usos de las calles, nuevos rituales y nuevas formas de comunicación que tanto atrajo a los científicos sociales y donde se da el rompimiento con la Psicología del desarrollo para buscar más allá de determinantes biológicas que afectan los ciclos vitales.
Varios años después de comenzado este siglo, al parecer los temas no cambian mucho, por lo menos en los primeros cinco años. Se estudian procesos de configuración de sí o modos de producción de una subjetividad en el marco de formaciones sociales contemporáneas (Escobar, 2008).
Las imágenes de la vulnerabilidad que acompañan a los jóvenes, por lo menos desde la perspectiva adultocéntrica, el género y la marginalidad, producen acciones sobre la prevención, la salud sexual y reproductiva. La imagen del sujeto peligroso, pone la vista sobre las pandillas, el sicariato y el terrorismo. Esas y muchas más nociones nutren las concepciones o imaginarios circulantes en un tiempo y en un lugar determinados.
¿Qué dice el investigador?
Construir un Estado del arte, es pasearse por una senda heterogénea de concepciones de juventud. Es muy usual intentar caracterizar al joven, buscar acciones de prevención frente a las "eternas" problemáticas de consumo de alucinógenos, embarazos a temprana edad; entre otros, explicarlos bajo los clásicos cánones de la psicología evolutiva o dar cuenta bajo la interpretación desde la escritura del acto simbólico que permite la etnografía, donde el joven estigmatizado o subvalorado, quiere pasar de lo invisible a lo visible.
Escobar nos hace ver la complejidad de la dimensión juvenil, cuando se pregunta por la concepción de ser joven en una sociedad como la actual: "¿Cómo analizar la contemporaneidad de los jóvenes, las heterogeneidades que los habitan y los múltiples modos de inequidad y exclusión que el proceso de globalización les genera?". Esta condición de complejidad, de una subjetividad cruzada por diversas amalgamas de condiciones que hoy vive el joven, hizo muy difícil la definición de categorías de análisis, llamadas núcleos temáticos en este Estado del arte. Pareciera que el joven es un concepto que resbala a toda denominación, a todo encasillamiento, o que es cruzado por varias condiciones que lo hacen móvil imposibilitando que quede estático en una categoría que es conceptual, académica o como lo proponen los investigadores de la Universidad Central en Bogotá, "creado por el investigador para encuadrarla en las formas reconocidas de hacer ciencia".
Nuevamente Escobar, usa el enunciado "joven es una forma de estar en el mundo", para intentar expresar el significado de ser joven, con la dificultad de precisarlo. Su frase antecede a los párrafos en que se enuncia la necesidad de reconocimiento del joven como actor social, dejando de catalogarlo únicamente como "el muchacho mechudo, desconectado del mundo y sin responsabilidad".
Las distintas formas de ser joven hoy están atravesadas por profundas transformaciones en su subjetividad, en el marco de un mundo cada vez más globalizado política, cultural y económicamente, y en el que además coexisten, de manera conflictiva, diferentes proyectos de sociedad. De otra parte, el interés por la heterogeneidad y las desigualdades para pensar en los jóvenes surge de evidenciar que la experiencia contemporánea de la juventud implica la referencia a transformaciones socioculturales que producen un sujeto social cuya diversidad está plenamente visibilizada, cuando no exaltada, dice Escobar (2005).
Lo hallado
Los temas encontrados se agruparon en los llamados núcleos temáticos para organizar las investigaciones, a partir de las dimensiones de juventud que crearon sus investigadores. Los núcleos temáticos en el ámbito de lo juvenil referidos en las investigaciones del 2000 al 2005 en Bogotá fueron en su orden, según el número de documentos abordados: violencia, culturas juveniles, sexualidad, cuerpo y género, otros (temáticas particulares agrupadas que no pudieron ser clasificadas en los demás núcleos), participación social y política, salud, mass-media y comunicación, proyectos de vida, integración laboral y finalmente educación.
El mayor número de documentos se direccionaron hacia los jóvenes relacionados con el mundo de la violencia, mundo atravesado por diversos matices, desde el ser visto como agresor hasta el ser visto como agredido; los trabajos se podrían subagrupar en violencia como tal donde el joven es víctima o agente de transgresión a las normas legales; delito y conducta delictiva; violencia intrafamiliar; y por último, convivencia, resolución de conflictos y mejoramiento de relaciones interpersonales.
De otra parte, hablar de culturas juveniles es común; desde allí se piensan especialmente los grupos musicales más característicos de la juventud: rockeros, raperos y otros. Con la oleada de investigaciones en materia de lo juvenil en los años 90, el tema musical, más la dimensión de la violencia, eran los más comunes. Por una parte, "se hacían ver" numerosos grupos musicales de diversos géneros siempre liderados y conformados por jóvenes y jovencitas y por otra parte, el surgimiento de los sicarios con tanta fuerza en las principales capitales de nuestro país, en aquella época.
Sin embargo, hoy se escuchan otras denominaciones como tribus urbanas, grupos de pares, o comunidades emocionales. Escobar (2008), habla de consumo cultural para agrupar la música, las nuevas tecnologías, los juegos de rol y otras manifestaciones culturales que se vuelven objeto de consumo de los jóvenes de este siglo en nuestra ciudad.
La variedad de temáticas que se agruparon en este núcleo pasa por la conformación de bandas musicales que representan los géneros mencionados anteriormente, como agrupaciones de jóvenes alrededor de las peleas de perros, barras de fútbol, agrupaciones religiosas que al poseer objetos, producciones musicales, editoriales que los representan y condensan su manera de estar en el mundo se ubican acá por ser altamente consumidos por las y los jóvenes de la ciudad, entrando a ser parte de lo que en el tema se considera consumo cultural. Las expresiones lúdicas y todas aquellas en que los jóvenes usan el tiempo libre y la sensibilidad artística como espacio de expresión de talentos y dones juveniles.
El núcleo de Sexualidad, cuerpo y género, se compone de varias dimensiones a saber: el tema del noviazgo, dinámicas de la sexualidad y homosexualidad; cuerpo y afecciones del mismo como anorexia y VIH/SIDA, y concepciones de lo masculino y lo femenino. Al parecer, se considera que los jóvenes en su mayoría siguen manejando representaciones sobre lo femenino o masculino basados en los estereotipos de la cultura patriarcal; cuando se alejan de estos estereotipos son enjuiciados generando en varias oportunidades problemas entre ellos.
En cuanto a la participación social y política, dicen los investigadores, el joven vinculado a una organización espera ser reconocido socialmente de una manera significativa por el papel que puede llegar a cumplir, aún no logra un "protagonismo juvenil" tal vez por seguir siendo socialmente considerado como individuo que transita temporalmente por una etapa previa a la vida adulta símbolo de madurez y responsabilidad, según la sociedad.
Una de las investigaciones respecto a este núcleo se plantea la siguiente pregunta: ¿Cuáles son las nociones que tienen acerca de sí mismos los jóvenes de la localidad de Kennedy, dentro de su contexto y frente a la propia percepción de su entorno de relaciones juveniles y socialización urbana, participación e institucionalidad, que actúan a manera de representaciones sociales? En la cual las representaciones sociales de los sujetos están relacionadas con la vivencia de su entorno inmediato y han sido construidas por la significación social y cultural que se vive en el interior de cada grupo.
Este documento da cuenta de un joven vulnerable que es guiado por el entorno en el que se desenvuelve, es decir que si está inmerso en un ambiente donde se ve la delincuencia, el joven está propenso a asumir este rol. Al llevar a cabo actos delincuenciales puede sentir que son tomados en cuenta para la aplicación de normas, es un joven que ve al gobierno como un ente corrupto.
Un tema de interés sobre todo para los programas universitarios de comunicación, se refiere a la relación joven- mass media. Joven- t.v. o joven medios como las revistas. Igualmente, el proyecto de vida, se constituía más preocupación de las entidades educativas o de los psicólogos en las universidades.
Un tema que aparece todavía de manera tímida es la vinculación laboral del joven, entrelazado con lo anteriormente mencionado: ser habitante de ciertos sectores de Bogotá, lo hace vulnerable frente a la agresión del contexto o a dificultades de vida. Se encuentran Investigaciones en la Localidad de Ciudad Bolívar sobre niños y jóvenes víctimas de maltrato y laborando en condiciones difíciles como el servicio doméstico.
Según Serrano (2000) se podría decir entonces que el tema de la inserción sociolaboral de los jóvenes dentro de los sistemas de producción y reproducción social no ha tenido acogida dentro de la literatura existente. Los estudios sobre jóvenes no suelen hacer énfasis en las situaciones estructurales que rodean la conformación de estos sujetos. Las pocas investigaciones encontradas al respecto tienen una perspectiva económica y las que serían propias de las ciencias humanas y sociales, apenas toman el tema del trabajo como un contexto en el cual se desenvuelven los jóvenes sin alcanzar la magnitud de otros espacios vitales como la escuela, la familia y el grupo de pares.
De otra parte, si bien es cierto hay muchos procesos de exploración hechos en el medio educativo, solo se hace una pregunta y un desarrollo sobre dimensiones juveniles en general, en ese lugar y sobre todo por sospechar que es la escuela, el espacio capaz de forjar subjetividades en los jóvenes de estos tiempos. "Hilos artesanales de composición social: Notas sobre experiencias juveniles en la escuela", es la única investigación clasificada en este núcleo temático.
En el núcleo denominado otras concepciones, se agruparon aquellos documentos que dan cuenta de las investigaciones sobre la pregunta por el ser joven, los estereotipos, y el concepto de vida y muerte. Por su particular enfoque, son documentos que no se pudieron clasificar en los demás núcleos.
A investigar
Sin agotar aún las posibilidades del joven que se encontraron en los documentos revisados, se pasa a explicitar propuestas de investigación que emergen de esta revisión, a partir de lo dicho y lo no dicho sobre juventud: El lugar del joven con limitación o discapacidad en la ciudad (visual, cognitiva, física y demás) y sus vínculos como sujetos sociales. No se encontró ningún trabajo al respecto. Jóvenes y etnias, afrodescendientes o grupos llamados minoritarios. No se encontraron investigaciones; Género, como concepciones de masculino y femenino. Establecer la pregunta de investigación ¿qué significa ser joven o jovencita en el ámbito social en general? para superar el contexto de la educación media y más allá de una mirada limitada a la esfera de la salud sexual y reproductiva; Jóvenes universitarios; Otras perspectivas de salud en general con procesos de nutrición, salud mental y demás; Liderazgo juvenil en distintos terrenos de su cotidianidad. Imprescindible para el desarrollo social presente y futuro.
Se considera conveniente dar continuidad a los trabajos sobre conversión religiosa en los jóvenes para profundizar en los cambios del contexto social del joven cristiano. Indudablemente Culturas juveniles o tribus urbanas en el nuevo milenio y qué decir del Joven rural.
Referencias
Escobar, M. (2005). Jóvenes contemporáneos: entre la heterogeneidad y las desigualdades. En: Revista Nómadas, No. 23. Bogotá, Colombia: IESCO, Universidad Central.
Escobar M. et als, (2008). Nos miran pero ¿ven más allá?: la construcción del sujeto joven desde las investigaciones de juventud. En: Para cartografiar la diversidad de los jóvenes. Bogotá, Colombia: Universidad Nacional de Colombia.
Martín (2005). La construcción de problemas juveniles. Bogotá, Colombia: IESCO, Universidad Central.
Serrano, J. (1998). La investigación sobre jóvenes: estudios de y desde las culturas. En: Barbero et als. Cultura, medios y sociedad. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia.
Serrano. F. (2003). Saber joven: Miradas a la juventud bogotana 1990-2000. Estado del arte de la producción juvenil. Bogotá, Colombia: Departamento administrativo de Acción Comunal, Universidad Central.